Me he convertido en lo que no quería; me he vuelto una victima y una cobarde; tengo miedo de mí, de lo poco que últimamente me quiero, de lo temerosa que soy... yo que juré comerme el mundo entero, ¿cómo he dejado que todo mutara hasta este punto? ¿cómo una persona puede controlar tu vida y tu alma?
Tengo que dar pelea, tengo que sobreponerme ¿pero cómo? ¿cómo me saco este peso del alma, este miedo que no me deja respirar?
Sé que estoy mal...ahora lo veo, esta son las cosas que no digo, por eso aquí no quiero tener nombre, no quiero ser más que una de aquellas espigas de lavanda que se pierden en esta montaña violeta...
Voy a empezar paso a paso a recomponer este puzzle y espero dentro de poco volver a ser yo, aunque sinceramente ya no recuerdo ni quién soy, ¿quién era yo cuando no sentía todo este miedo y esta tristeza?
Tú eras la que pensabas comerte el mundo. Tú eras, y eres, la que tiene dentro de sí misma la fuerza necesaria para plantarle cara al miedo y buscar el rinconcito de luz donde se encuentre la salida. Puedes, no será fácil, pero sólo necesitas encontrarte y recuperar esa fuerza que vive en ti... Ánimo! 1 Besiño enorme
ResponderEliminar